viernes, 18 de enero de 2008

(Crónicas desde La Feliz 5)

La amiga de playa de mi mamá es Irma Jusid


Desde que estalló la temporada, a decir de Crónica TV y un par de políticos locales que no encuentra aún quién les escriba las declaraciones a los medios, se organizó la rutina familiar entorno a la sombrilla. (Palabra que en la temporada pasada hubiese remitido a la frase “que te clavo, que te clavo la sombrilla” y al rostro deficiente de cierto stripper local pero ya no)
Que si llevas la credencial que te hace propietario temporal de pequeña parcela junto al mar, que si la abrieron, si está muy alta, si va la tía, qué pasale el número, que cómo se llama el carpero (“¿No era que alquilamos una sombrilla?” “Si pero se le dice así”), que la mesa y su pata enclenque, que a la bosta con el sanguche de milanesa y que la mar en coche.
Todo debajo de un pedazo de sombra que va rotando según el giro de la tierra y que subsume en un baile circular a unas cuantas personas. Calculémosle 4 por sombrilla, 10 por hilera en unas 4 hileras dentro de un corralito. Claro, somos la clase media que Mar del Plata a sabido conseguir.
Entonces estaba en que estalló el verano y ni te imaginas la playa. Llego a la sombrilla después de quemarme los pies incluso a través del calzado y entre charla con mi hermano despliego el pareo cual mariposa para tirarme culo al sol que es la mejor excusa para quedarse dormido y una tremenda siesta. Entrecierro los ojos y un reflejo amarillento queda flotando en la basta oscuridad. Huelo como el olor arena va adosándose al bronceador en mi piel, empiezo a aflojar entonces la escucho.

- Hola- estira la a- Que bueno encontrarte. Con mi marido alquilamos una sombrilla en está misma hilera. Que justo, no? Justo le venía comentando a Norberto que los días que el no puede venir, porque viste que está con esto de los viajes que ni te cuento-sí, lo estas contando y lo escucha todo el balneario- no sabia que iba a hacer…
En ese instante me quise matar: la amiga de playa de mi mamá es Irma Jusid.

Como mucho no me cuesta evadí todo tipo de trato durante los días subsiguientes, fingí estar dormida más de una vez (aunque mucho no le molestó), me metí al mar hasta conservar un color azul uniforme en la piel, me concentré en los pelos encarnados de la pantorrilla hasta sangrar. Pero nada es impedimento para el diálogo en la vida de Irma Jusid.
- Así que vos sos la que estudia en La Plata que bella ciudad. yo una vez estuve a punto de ir con Noberto pero al final se suspendió el viaje porque el nene más grande mío viste el que va a estudiar veterinaria porque le gustan los bichos se enfermó de una varicela que ni te imaginas no lo podía dejar solito con la señora que lo cuida.
Pienso: La mina es una poesía de Kerouac, no respeta signo de puntuación alguno.
- Claro, no daba
- Noo.. tenía una “comezón” que no lo dejaba dormir. tenía que ir a rascarlo a cada rato pobrecito pero que era lo que estudiabas vos?
Pero cómo?... la palabra comezón no se usaba sólo para la crisis del séptimo año?.
- Periodismo, bah, comunicación social.
- Ah mirá vos yo me hubiera imaginado que siendo tu papá médico bueno vos hubieras estudiado lo mismo. pero el periodismo es importante también muchos casos de políticos truchos se resolvieron viste por las cámaras ocultas esas que te las meten en un maletín. porque es la única forma dado que en este país nadie tiene cabeza. pero que bonita que sos.
Como diría una amiga: no me jodan, a eso no da ni para responderle y se hace un silencio profundo de los que no hay retorno.
Pero sí lo hay a la playa al otro día y al otro entonces no hay alternativa alguna.
- Hola, como te fue? Me contó tu mamá que estuviste de viaje, hermoso, no?. Me imagino que si uno tolera el calor pero el paisaje lo disfrutas igual…
Juro que aún no abrí la boca
- La verdad estuvo lindo. Sí, hacia calor pero se toleraba. Ay, dios. Estoy hablando como Irma. Que carajo es eso de “toleraba” Pero bueno, la verdad la pase muy bien. Acá me comentaron que hizo mucho calor. Nada mejor que pasarle la pelota…
Mi amiga Irma comienza a hablar mientras yo me tiro en el pareo, culo para arriba y hago la maniobra de desabrocharme el corpiño mientras le lanzo alguna que otra mirada de reojo para que no se sienta tan sola.
- ….pero mirá que chiquita son las mallas ahora – le dice a mi mamá que acaba de llegar de la orilla- en mis tiempos si nos hubiéramos puesto una de esas, te imaginas el escándalo que se armaba. Yo me acuerdo que una vez, cuando era más joven, me puse una de las primeras bikinis porque se la vi a Romero en una de esas películas de Olmedo. En ese entonces aún no noviaba con Norberto y mi chico de ese entonces, porque mi único novio fue Norberto, me miró a los ojos y me dijo con vos así al agua no me meto. El papelón que pase y como decís que le dicen?
Ehhh?, boluda total…
- Cola less…
- Ah, mira vos que canchera. Bueno, haces bien este año tenés el cola más trabajada que el verano pasado.
A penas termina la frase abro los ojos. Giro 45° grados la cabeza sobre mi hombro izquierdo (que es lo que me permite la parte de arriba desabrochada) y la miro a los ojos. Me cago en la madre si la mina me esta tirando un palo con doble sentido, me muero me estará carajeando, mirala vos a la irma Jusid…pero no. No hay doble sentido en esa mujer. Ella me sonríe feliz y sigue con la anécdota de una prima del campo.
Vuelvo a acostarme. Hubiese pagado para que diga “Cuidate, querete, ojito, ojete

1 comentario:

Anónimo dijo...

ja ja ja. Aguante Peter Capussoto.